Capitulo 2
Ring, Ring…
Ring, Ring…
-¡Buenos días
mamá!
- Buenos días
hija
-¿Y pablo y
Luna?
- Siguen
durmiendo
- ¡Mmm!…vale,
voy a desayunar, me visto y me voy al instituto
- Vale
Todas las
mañanas la misma rutina, mientras yo me levanto temprano, a las siete para ser
exactos, mis hermanos duermen y claro luego llegan tarde.
-
¡Luego llegan tarde mamá!
-
Bueno hija, no seas mala, ellos duermen por que los
pobres están cansados de tanto estudiar.
-
Jajaja ¿de que? ¿de estudiar? Jajaja , mamá ¿cuándo
estudian?
-
Por las tardes mientras tu estás con el ordenador
-
Mamá mientras yo estoy con el ordenador Luna esta en el
suyo, en el Tuenti, facebook y demás redes sociales y Pablo se pasa el día
jugando a la play.
-
Hija, por favor, tus hermanos estudian, no hacen eso.
-
Claro mamá, tienes razón, bueno, me voy que no llego,
asta luego.
-
¿García Pereiras, Sara?
-
¡Presente!
En mi colegio
se pasa lista y el que no esté no pasa nada, pero si faltas muchas veces te
mandan una notificación a casa.
Me gusta este
instituto, de los dos en los que estuve, es el que más me gusta, puedes estar
con el ordenador en clase y eso a mi me favorece, tomo todo tipo de apuntes a
ordenador y como soy muy rápida escribiendo lo cojo todo, y cuando los
profesores echan sus charlas yo aprovecho y escribo mis historias. Una vez me
pillaron escribiendo y lo malo es que
fue la de lengua, la peor profesora del colegio, está seguido rondando por la
clase y si te pilla haciendo algo te manda a dirección, así que desde esa en
sus clases aprendí a estarme quietecita y a esperar al recreo para escribir.
En el recreo encontré
un sitio cómodo para escribir y además solitario, como yo cuando escribo
prefiero estar sola, me vino bien, me senté, abrí mi portátil y comencé a escribir
una de esas historias que a mi madre le parecían ridículas, pero a mi la verdad,
es que me daba igual. Entre clase y clase escribía un poquito de mis historias
y…
-
Perdona ¿Me puedo sentar?
-
Claro, ahí no se sienta nadie o eso creo
-
Gracias
-
De nada
Me habían
interrumpido, algo que no soportaba, pues perdía el hilo de mis historias, lo
bueno de todo esto es que era un chico guapísimo y me observaba como si estuviera
leyendo mis historias.
-
Perdona de nuevo.
-
Si, dime
-
¿Eres la hija del escritor García?
-
Si ¿por qué?
-
Me encantan sus libros, y veo que tu también escribes
-
Pues si, aunque en mi casa no les guste que escriba a
mi me gusta y me relaja
-
Me parece bien, yo también escribo pero ahora no puedo,
se me ha roto el ordenador y no puedo arreglarlo hasta que en mi trabajo me
paguen
-
¿Trabajas?
-
Si, lo necesito, mis padres no tienen trabajo y lo poco
que ganan no nos llega en casa
-
¡Ah! pues lo siento, por cierto, me llamo Sara ¿Y tu?
-
Yo me llamo Bruno
Buenos días chicos, hoy os voy a presentar a
un nuevo alumno, que como veo, ya está sentado, el se llama Bruno y esta aquí
gracias a una de nuestras mejores becas, así que si alguien necesita ayuda ya sabe,
el es de excelentes notas .
Me alegré al oír aquello, aquel chico me caía bien y era listo,
así que podría ayudarme en algo. No paró de mirarme durante toda la clase, lo
que me ponía muy nerviosa, pero por vergüenza no le decía nada. En el cambio de
clase me despedí de él, pues ya no estaríamos en la misma clase hasta mañana, él
era de letras y yo de ciencias y solo teníamos algunas clases juntos.
A la hora de comer me lo encontré
en la cafetería y como estaba solo me senté con el, yo tampoco es que tuviera
muchos amigos, así que, estuvimos hablando toda la comida y me hizo reír, le
hable de mi familia y el me hablo de la suya, aunque cuando él me hablaba se ponía
triste y su mirada se dirigía al suelo, pero aun así la comida fue muy agradable.
Por la tarde, a la vuelta a clase,
tenia Física y Química y no podría usar el ordenador, entré en clase, me senté
y me puse a pensar en mis cosas. El profesor estaba hablando de algo relacionado
con la tabla periódica y aunque no sabía de que, yo hacía que atendía, tenía
ganas de volver a casa y contarle todo a Lisa, mi mejor amiga, o mas bien la única
amiga que tengo, vivía en el pueblo de los abuelos y siempre nos veíamos en
vacaciones, pero hablamos por Chat y nos contamos muchas cosas.
- ¡Sara! ¡Sara! ¿En que columna
esta el boro? ¡Sara! ¿me estás atendiendo?
- Si profesor, perdone
-Entonces ¿Responda a la pregunta?
- ¿Me la puede repetir por favor?
- Sara, estabas despistada ¡eh!
Que ¿en que columna esta el boro?
- ¿En la de los boroideos?
En ese momento se me vino el
mundo encima, toda la clase se echo a reir y el profesor me miraba mal ¿Que
podía hacer? Es verdad que no estaba atenta, pero era la primera vez y además
no contestara mal, era verdad, la columna del boro era la de los boroideos. Me
venia encima una buena bronca y aun por encima después de todo el fin de semana
de aguantar a mi madre, ahora me castigarían, un lunes por la tarde, era
alucinante.
- Muy bien Sara, está en los
boroideos¡ Pero esa no era la pregunta! No estabas atenta en clase y aun por
encima me mentiste, por lo tanto vas a llevar un castigo como es de costumbre,
mañana te quedarás sin recreo y te pasarás el recreo copiando la tabla periódica.
- Está bien profesor,
No podía ser, mañana, justo
mañana que quedara con bruno para escribir debajo del árbol, Bruno se enfadará
si no aparezco, no era justo.
La hora siguiente me la pasé
escribiendo y sin escuchar a la de sociales y sus historias, no me daba pasado
el día y aun por encima tenía muchos deberes que hacer, u otro castigo que no
quería. Me aburría un montón en sociales, pero no creo que fuese la única, la
mayoría estaban con el portátil o durmiendo encima de la mesa, yo, por lo menos,
aprovechaba el tiempo en algo útil ¿no?, hasta la profesora se quedaba dormida
con sus discursos sobre no sé que cosas, que si esto, que si lo otro. Lo peor
de todo, es que la mitad de la clase se la pasaba hablando de política ¿Qué más
nos daría a nosotros que si Rajoy, que
si zapatero? eso que se lo cuente a sus hijos.
A la hora de la salida busqué a
Bruno para decirle que estaría castigada en el recreo al día siguiente, pero no
lo encontré, tenía que subir al autobús o se iría sin mi y con el frio que hace
aquí casi que andando no voy aunque es
poquito.
- ¿¡Hola mama! Ya estoy en casa!
- Hola hija te queda la merienda
en la nevera
- A donde te vas?
- Voy a casa de la vecina que muy
amable nos a invitado a la fiesta de fin
de año que celebra en su casa y le voy a ayudar con el árbol y los
preparativos.
- Vale mama, pásatelo bien yo
merendare y haré los deberes.
- Avisa a tus hermanos cuando
lleguen
Mi madre se adaptaba bien en
todos los sitios si no es por una festa es por otra cosa, pero a nosotros nos costaba
mas y cuando nazca mi hermana seguro que
nos volvemos a mudar. Aunque mi padre con lo arto que estaba de las mudanzas no
creo que se lo permitiese.
-
Hola mama! Ya estamos en casa
-
Mama no esta!
-
Y a donde se fue?
-
Pues a casa de
una vecina que nos invito a no se que
-
Y nuestra merienda?
-
En la nevera
Mi hermana siempre con lo mismo
que con preguntitas que con sus vales tontos pues no mama se fue y punto , que
mas les dará a donde? Eso lo se yo y punto.
-Chicos ya estoy en casa
- Bien mamá, ya se acerca la hora
de la cena y tengo hambre
- Hay Sara pues te haces tu cena
eh! Que yo no tengo que hacer para todos.
- Si no es eso pero lo tuyo sabe
mucho mejor, y además yo hoy no voy a cenar, es que te echaba de menos, quiero
enseñarte mi cuento, aun voy por el capitulo dos pero va muy bien.
- Ya me parecía a mi que tu querías
algo, pero si no vas a cenar me lo enseñas mañana vale que ahora tengo cosas
que hacer y temprano para cama eh!
- Vale mama, me voy a mi cuarto a
escribir y mañana te lo enseño asta mañana
Me subí a mi habitación y abrí el
portátil, lo encendí y comencé a escribir pero estaba cansada y me acosté, al
rato me quede dormida.
BLACKMOMENT